Rodeada de guitarras y de música de Julio Jaramillo, en una familia a punto de fracturarse, un 2 de julio de 1980 nace Antonia Salazar Zamora, en Tantoyucan Veracruz.
Sus primeros años transcurren en compañía de sus padres: el maestro Salvador Salazar Chávez, su mamá: Aidé Zamora, y sus cinco hermanos: Ney, Yadira, Yesenia, Salvador y Crisel. Sin embargo al cumplir 10 años Toñita enfrenta un abandono que se volverá sumamente doloroso cuando su madre decida separarse de su padre.
A partir de ahí la vida dejará de ser la misma, la imposibilidad de doña Aidé para llevarse a sus hijos y el paulatino abandono de su padre, quien ha decidido formar otra familia, se convierten en las desdichas de Toñita.
En esa etapa su hermana Ney suplirá el rol de madre sin intuir que Toñita carecerá de suficiente cariño. Antonia batalla para crecer sola, enmascarando su soledad con la alegría de la música y un sueño que se antoja lejano.
