Para Mariana, el ser actriz fue un trampolín importante, mismo que aprovechó para abrirse puertas y encaminarse hacia su meta final. Tras una trayectoria fructífera como actriz de la pantalla chica en papeles protagónicos de telenovelas de gran éxito a nivel internacional como “Amor gitano” y “Rebeca”, y de papeles antagónicos en telenovelas como “Mi pequeña traviesa” y “Tres mujeres”, Mariana se une al elenco de Univision Records y presenta el proyecto más ambicioso y anticipado de su carrera artística, su primer álbum, el cual llega a disco tiendas el 24 de febrero del 2004 en Estados Unidos, Puerto Rico y México simultáneamente.
El álbum, que lleva por título “Seré una niña buena”, fue producido por el Temerario Adolfo Angel, con quien sostiene una sólida amistad y relación profesional. Es un disco 100% cumbia, compuesto por diez temas de vivencias personales de línea romántica, con arreglos musicales del maestro Richard Mochulske (QEPD), con mucho ritmo cumbanchero, mismo que promete llamar la atención de un público muy internacional. “Me equivoqué”, el primer corte que se desprende de la producción, viene incluido además en dos versiones alternas, en balada pop y norteña, y se enviará una versión especial de salsa a la radio. “Seré una niña buena” seguramente convertirá a Mariana en la nueva reina indiscutible de la cumbia.
Consciente del estigma negativo que se tiene de las actrices que cruzan la frontera invisible del terreno de la actuación al canto, Mariana, firme en su convicción y segura de su calidad interpretativa prefiere que el tiempo y su trabajo hablen por sí solos. Pero sólo basta escuchar “Que no me faltes tú”, una cumbia suave y súper romántica, para corroborar que detrás de la actriz dormía una cantante colosal que despertó en el momento idóneo para brindar al mundo del disco latino una producción llena de pasión desenfrenada, un estilo singular y una voz potente, calurosa y sensual.
“Es el sueño que siempre había tenido desde que quise ser artista. Son doce años del deseo incontenible de lograr esto y ahora me siento súper emocionada y lista para que mi trabajo demuestre que primero fui cantante antes de ser actriz”, comenta Mariana.
Entre lo más destacado figuran dos temas inéditos del maestro Richard Mochulske, “Como un fantasma” y “Déjalo”. Entre los ‘covers’ de mayor importancia vale la pena destacar “Dime corazón” de Amaury Gutiérrez, “Que mal elegiste” de Alejandro Vezzani, “Mi gran noche” de Salvatore Adamo, la cual grabó como muestra de su gran admiración por el inigualable Raphael y “Propiedad privada”, un vals peruano de Modesto López Ramos que jamás se había grabado en cumbia y que habla de la posesión y protección de un amor. Asimismo, cabe destacar “Pa’ que veas lo que se siente”, un tema de desahogo y despecho cuyo inicio y final a ritmo de mariachi despistan la verdadera intención de la cumbia norteña sabrosa y cumbanchera que se desata después del primer verso.
“Seré una niña buena” cuenta con una fusión bastante auténtica, puesto que combina los matices coloridos de la cumbia Argentina con el acordeón incomparable de la música norteña, algo que según Mariana, son los elementos e ingredientes básicos que la distinguen de lo que hay en el mercado. Sin embargo, el mayor orgullo de Mariana en esta producción fue la participación que tuvo desde el inicio del proyecto hasta su conclusión, muestra indiscutible de su pasión y entrega total a la realización de un producto de óptima calidad. Constructora única de su destino y de su futuro musical, Mariana participó de manera plena en la selección de todos los temas, la producción del disco y los arreglos musicales.
Pero el surgimiento de la cantante no fue un suceso que se dio de la noche a la mañana. El nacimiento del disco “Seré una niña buena” podría igualarse a una telenovela basada en la vida real, en donde Mariana lleva el estelar más importante de su vida.